Por supuesto que se puede reconstruir una reputación destruida, pero requiere tiempo, compromiso y — idealmente — un servicio profesional de gestión de reputación.
No es cuestión de una noche o dos. Pueden pasar semanas, meses o incluso años para deshacer el daño causado por una sola palabra equivocada tuya o de un enemigo.
Consejos para reconstruir tu reputación
- Establece tu credibilidad y experiencia aportando valor a la comunidad y tu nicho.
- Construye relaciones. Haz amigos y haz networking. Participa activamente en el boca a boca positivo.
- Comparte tu conocimiento y entusiasmo. Ayuda a las personas de cualquier manera que puedas. La generosidad construye capital social más rápido que cualquier campaña de marketing.
- Usa el poder de las redes sociales. Las redes son una gran forma de hacer networking y mejorar tu reputación gestionando activamente la comunicación.
- Trabaja y muestra tus lados positivos. Si has sido demasiado egoísta durante mucho tiempo, tendrás que hacer un esfuerzo especial para tranquilizar a la comunidad.
La clave
La recuperación de la reputación es esencialmente un problema de marketing. Requiere estrategia, paciencia y constancia. El error más grande es intentar atacar directamente el contenido negativo. Casi siempre es contraproducente. En su lugar, concéntrate en crear tanto valor positivo que lo negativo se convierta en una nota al pie.


