El problema de Monty Hall es el típico acertijo que mide el CI y no la inteligencia real. Por eso me encanta. No voy a entrar en la explicación clásica del problema — hay décadas de conversaciones al respecto. Basta una simple tabla de resultados para ver que cambiar de puerta duplica la probabilidad de ganar.
Sin embargo, como desarrollador empírico, siempre me ha confundido no la explicación en sí, sino el hecho de que presuponga condiciones que no son para nada obvias. Esto me recuerda la distancia entre el mundo académico y el mundo real.
Las condiciones ocultas
El análisis original que lleva al cambio de puerta como solución óptima da por sentadas condiciones nunca explicitadas por el programa. Monty siempre abrirá una puerta. Nunca abrirá la que elegiste. Nunca abrirá la del premio. El premio podría estar detrás de cualquier puerta. Y Monty siempre elegirá de forma aleatoria.
Monty nunca dijo que seguiría estas reglas. Sin embargo las damos por sentadas porque tenemos el lujo de hacerlo. En los test y en la investigación se pueden aplicar teoremas solo cuando todas las condiciones están bien definidas. En la vida real debemos decidir sin ese lujo.
El caballo de Troya
Mi objetivo no es demostrar que cambiar de puerta sea siempre incorrecto. Quiero ir más allá: usar el problema como caballo de Troya para reflexionar sobre cuán distantes están estos problemas del mundo real y cuántas hipótesis no demostradas a veces empleamos para aplicar fórmulas aparentemente infalibles.
Los humanos estamos llenos de sesgos y por eso la estadística pura generalmente gana. Pero los sesgos nacieron como mecanismos de supervivencia. En una situación similar pero en la calle, sin ninguna certeza sobre los presupuestos — y por tanto sin la aplicación exacta del teorema de Bayes — ¿estamos seguros de que la solución de "alto CI" es correcta y no la peor ilusión de control del mundo?
CI contra inteligencia real
Un párrafo brillante del análisis en profundidad lo resume todo: "Monty Hall no es un evento aleatorio. No es una moneda para lanzar o un dado para tirar; es un ser racional con libre albedrío y ciertos objetivos por alcanzar. Como su objetivo primario es entretener, sus elecciones no serán aleatorias de la manera que la teoría de probabilidad simple presupone."
Esta es la distancia entre CI e inteligencia real. Un CI alto te dice que cambies de puerta. Una alta inteligencia en el mundo natural te dice que Monty es un showman que necesita entretener, y por tanto todos los análisis teóricos chocan con este dato. La persona empíricamente inteligente razonará sobre otras dimensiones: "¿Qué tipo de noche tiene Monty? ¿Vamos con retraso o hay todavía espacio para sus jueguecitos?"


