Aquí va una guía paso a paso de 8 semanas para la transición indolora — y divertida — del estilo omnívoro al vegetariano. Al final encontrarán respuestas a todas las dudas comunes.
Semana 1: Primeras sustituciones
Sustituye las milanesas y los palitos de pescado por milanesas de soja. La marca que quieras. Las del supermercado orgánico son mejores que las del estándar. Recuerda esta regla de vida.
Semana 2: Explora
Encuentra un restaurante vegetariano con buenas reseñas y pide una cena completa vegetariana. Empieza a percibir una nueva cantidad de sabores. Entiende que tu paladar ha sido machacado durante años por la porquería que le ponen a la carne para darle sabor. Empieza a liberarte y a apreciar los sabores reales.
Semana 3: Fuera los embutidos
Sustituye jamón, pavo y demás porquerías por embutidos vegetales que encuentres en supermercados orgánicos. Sabor ligeramente diferente pero interesante. Sustituye las salchichas llenas de basura por salchichas de soja. Sabor similar. Diferencias totales.
Semana 4: El seitán
Sustituye el bistec, la pechuga de pollo, el pescado y similares por seitán a la plancha. Usa una plancha o sartén. Si quieres gastar poco, compra el natural del supermercado y caliéntalo en la plancha con sal y especias.
Semana 5: Completa la sustitución
Sustituye todo lo que queda de tu consumo de carne anterior por hamburguesas de soja, Quorn, proteína de trigo. Explora diferentes marcas hasta encontrar tus favoritas.
Semana 6: Tofu y tempeh
Prueba el tofu, nunca al natural — siempre con sabores o marinado (curry, albahaca, tomate, mediterráneo). Prueba el tempeh. Es fundamental experimentar y nunca rendirse. Recuerda que tus sentidos necesitan "reformatearse": lleva poco tiempo y luego disfrutarás cada bocado más que antes.
Semana 7: Los efectos
Ya has abandonado lo viejo. Tu cuerpo ya está mejor. Tu aliento es más agradable por la menor cetogénesis. El intestino casi seguro funciona mejor. Quizá la piel está más luminosa y percibes más energía. Menos somnolencia postprandial y desaparición de la acidez estomacal. Si de vez en cuando se escapa un trozo de carne, no te sientas culpable. Pero siempre apunta a la Luna.
Semana 8: Divulga
Empieza a explicar a tus amigos cómo te sientes. Estudia. Entiende que no es magia, sino simple compatibilidad con la dieta natural del Homo Sapiens. Somos primates como los chimpancés y los gorilas, y los primates son omnívoros casi totalmente vegetarianos. No seas un nazi-vegano. Más bien, explica que ser vegetariano es el único comportamiento individual realmente capaz de combatir el calentamiento global.
Respuestas a las dudas comunes
Proteínas: No hay ningún problema. Seitán, soja y Quorn están repletos de proteínas. Las proteínas vegetales son idénticas a las animales y tienen todos los aminoácidos esenciales. Los humanos necesitamos muy pocas proteínas comparados con otras especies.
Vitamina B12: Si comes queso, leche, yogur y huevos, no necesitas suplementarla. Si quieres estar tranquilo, basta una pastilla de 1000mcg una o dos veces por semana. Si tienes más de 50 años, deberías suplementarla seas omnívoro o vegetariano.
Soja: Es saludable y protectora contra ciertos tipos de cáncer. Quien diga lo contrario debería volver a estudiar la literatura científica.
Seitán y gluten: El seitán es gluten. Si eres celiaco, sustitúyelo por hamburguesas de legumbres. La intolerancia al gluten no celiaca es en gran parte imaginaria: el gluten es una fuente proteica extraordinaria y ligera.
Niños: Según los pediatras, la dieta vegetariana es perfectamente adecuada para los niños y los expone a menos riesgos de salud en la edad adulta.
Esperanza de vida: La alimentación vegetariana aumenta la esperanza de vida del 10% al 20% gracias al mayor aporte de fibra, grasas insaturadas y vitaminas. También mejora significativamente la diversidad del microbiota intestinal, con beneficios para la psique y el sistema inmunológico.
Felicidades. En dos meses has renacido. Antes eras parte del problema ambiental. Ahora eres parte de la solución.

