TODO MUY BONITO, PERO ¿CONTRA QUÉ LUCHAS?
Ayer, debajo de un post mío donde me burlaba de la tendencia del hombre más detestado del marketing italiano a no perderse ni una sola crítica que me hacen los vendehumos y querer remarcarla, una persona me escribió: "Bueno, ¿y tú? ¡¡Te defines solo por aquello contra lo que estás!!".
Para él era una crítica (de adeptos de vendehumos y gente molesta hay de sobra), para mí un halago enorme. Porque citó uno de los componentes más difíciles de poner en práctica cuando se crea una marca y una marca personal.
Todos son capaces — nuestra madre nos lo enseña desde pequeños — de ser el nice guy, de querer agradar, de guiñar el ojo, de hablar solo de valores bonitos, pasión, paz, mejorar las cosas y el mundo. Funciona perfectamente y es deseable en sociedad. Mucho menos si quieres hacer branding.
Aunque la PNL trucha te diga que las negaciones no funcionan, en la ciencia cognitiva vale exactamente lo contrario. Es más fácil recordar mi lucha contra los vendehumos que mi obsesión de nerd por los datos, la belleza gráfica, eliminar cada desperdicio en los procesos de mi agencia para ofrecer excelentes precios, buen margen y pagar bien a mi equipo. Son argumentos poco impactantes. Mientras que recordar que "Galvani es el que sale citado en la Treccani porque les rompe las pe**tas a los charlatanes, a los seguidores del gurú de turno y a los que hacen publicidad con mentiras" es infinitamente más fácil. Yo soy en un 90% una persona que crea, que lucha "A FAVOR", no "EN CONTRA", pero es inútil negarlo, el antagonismo se ancla a nuestros instintos tribales y nuestros sesgos memorizan mejor las negaciones y las oposiciones.
Claro, "luchar por algo" (what do you stand for?) no sale gratis. Por eso como personas no conviene exagerar. ¿Pero en los negocios? Oh Man! Yo literalmente cada día renuncio a tener como cliente a quien fue a un curso de un charlatán, que sigue al Theory de turno, o a alguna convención estilo "Marketers World". Cada día renuncio a tener como cliente a quien solo quiere mi lado intelectual y le molesta mi construcción de personaje que pasa de Descartes a metáforas de fluidos orgánicos.
¿Pero son clientes que quiero? No. ¿Son clientes con dinero? En gran parte no, son unos críos, microemprendedores, ingenuos. Así que es una renuncia y un sufrimiento bien ponderados.
Algo pierdo. No todos son así. Pero "luchar contra algo" me crea alrededor una pequeña tribu de personas que AMO tener como clientes, o simplemente como conexión. Buenas personas. Serísimas pero dispuestas a la broma pesada si hace falta (como yo). Inteligentes muchas veces más que yo, pero ancladas a la realidad, y que detestan el mindfucking.
What do you stand for?
O mejor: ¿estás renunciando a algo importante para tener una marca más fuerte o es solo una fachada?


