No soy economista pero también soy quant trader. El mundo de las inversiones y el riesgo es parte de mi bagaje cognitivo. Síganme: lo haré fácil.
¿Qué significa realmente comprar casa?
Significa destinar una buena parte del efectivo actual y de las ganancias futuras hacia un bien que no genera renta. Muchos responden que el alquiler de un inmueble propio trae dinero. Cierto. Pero antes de ser optimistas, convendría abrir un Excel y poner en las celdas todos los costes reales.
Todos los costes fijos y variables de la casa. El tiempo dedicado a gestionar la relación de alquiler. El desgaste inevitable del inmueble. El coste de muebles, baño, cocina. Los trabajos periódicos de mantenimiento. La probable depreciación — nadie les asegura que su bonita casa subirá de precio, es pura esperanza basada en el rendimiento pasado. Impuestos. Seguro. Y sobre todo el coste de oportunidad perdido frente a otras inversiones.
Los números no mienten
Si el rendimiento neto después de todos estos costes supera ampliamente el de la bolsa — 8-10% anual medio en los últimos 200 años — conviene proceder. Les ahorro los cálculos: casi nunca es realmente conveniente. Hay demasiadas variables desconocidas y demasiados costes altos.
En particular, inmovilizar una montaña de capital y quedarse atado a la hipoteca durante muchos años representa un gran problema en términos de rendimiento y coste de oportunidad, porque bloquea nuestros ejércitos más valiosos: el capital y la libertad.
La tontería de "tirar el dinero en alquiler"
Supongamos que alguien ha hecho todos los cálculos y ha decidido comprar para sí mismo en vez de alquilar. Quizás creyendo la tontería popular de que alquilar es tirar el dinero. Perdónenme, pero esto es realmente una estupidez para quien maneja un mínimo de datos.
La casa representa para muchos una gratificación emocional que responde a un deseo primordial de seguridad. Pero vivimos en el siglo XXI y no en el 1300: la lógica dicta ir donde está el trabajo. Si compras fuera de los grandes centros, el riesgo de tener que mudarte por una oportunidad es altísimo. Aceptar implícitamente menos oportunidades potenciales significa una pérdida neta.
Las ventajas del alquiler
No tienes que dar entrada. No tienes la ansiedad del despido que te impide pagar la hipoteca. ¿Encuentras una oferta mejor en otro lugar? Te mudas sin la losa encima. ¿La casa se queda pequeña? Vas a una más grande. ¿Odias a los vecinos? ¿Están construyendo un centro comercial a cien metros? Cambias de casa.
Puedes permitirte una vivienda de calidad superior a la que podrías comprar. El dinero ahorrado de la entrada lo puedes emplear en cualquier inversión líquida. Puedes diversificar: no estás obligado a poner el 100% de tu patrimonio más todas tus ganancias futuras en un solo instrumento.
¿Cuándo conviene comprar?
En el 90% de los casos no tiene sentido económico. Las tonterías sobre el ladrillo que nos han dicho desde pequeños cuentan lo contrario, pero la pura racionalidad no cede. Conviene cuando estás absolutamente seguro de que no te moverás de ese lugar y cuando has decidido conscientemente que estás haciendo una inversión emocional, no puramente lógica. ¿Te parece bien así? Perfecto.
